Santo Domingo. – El expresidente Hipólito Mejía agradeció este miércoles las muestras de solidaridad y las expresiones afectivas recibidas tras el fallecimiento de su esposa, doña Rosa Gómez de Mejía.
Asimismo, resaltó que en la situación actual sus condiciones físicas no le ayudan a retribuir todo el afecto dado.
«Yo quisiera poder ver y abrazar a todo el mundo, pero es difícil, son 80 años ya; espero verlos mañana, a todos… es imposible para mí retribuir todo el afecto y cariño que he recibido, pero son 80 y pico de años que yo tengo, soy un señor mayor ya», manifestó el exmandatario a su salida del cementerio Jardín Memorial.
Además, ofreció detalles sobre las honras fúnebres y el sepelio de la exprimera dama que falleció la noche del pasado lunes mientras recibía atenciones en un centro de salud luego de sufrir un infarto.
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Doña Rosa Gómez de Mejía falleció la noche de este lunes mientras recibía atenciones médicas en la Clínica Abreu, luego de sufrir un infarto.
Al centro médico privado acudieron familiares y allegados más cercanos, además de dirigentes del Partido Revolucionario Moderno (PRM).
Causa de muerte de Rosa Gómez de Mejía
El doctor José Joaquín Puello reveló este lunes que la causa de muerte de la exprimera dama se debió a consecuencia de un infarto fulminante.
El galeno, visiblemente afectado por la pérdida de Gómez, informó que se hicieron todos los esfuerzos para reanimarla tras llegar al centro hospitalario en condiciones de gravedad, pero que al final no reaccionó.
«Doña Rosa llegó con los síntomas de un infarto al corazón y durante más de dos horas tratamos de reanimarla, pero no se pudo lograr», dijo Puello Herrera.
No se pudo
Asimismo, explicó que médicamente se hizo todo lo posible por revivirla, pero llega un momento en el que el corazón no da más.
“Cuando hay un infarto de esa naturaleza el corazón sufre mucho; y tuvimos un tiempo largo tratando de recuperarla la recuperó un momento, pero después volvió otra vez”, manifestó.
Doña Rosa nació en Gurabo, Santiago de los 30 Caballeros. El 4 de julio de 1964 contrajo matrimonio con Rafael Hipólito Mejía Domínguez; se desempeñó como primera dama durante el periodo que este fue presidente, 2000-2004.
A doña Rosa le sobreviven sus hijos Ramón, Felipe, Lissa y Carolina, esta última alcaldesa del Distrito Nacional.