Un ataque armado ocurrido durante la madrugada de este jueves en una comunidad rural de El Negrito, departamento de Yoro, dejó dos hombres muertos, según confirmó la Policía Nacional. Pobladores y medios locales sostienen que las víctimas podrían ser tres, mientras la investigación sigue en curso.
El caso ocurrió entre las comunidades de El Paté y El Robledal, en Honduras y que son zonas dedicadas principalmente a actividades agrícolas y ganaderas. Residentes alertaron sobre el hallazgo de varios cuerpos en un área de difícil acceso.
La Policía confirmó la muerte de dos hombres de entre 20 y 25 años, con múltiples heridas de arma de fuego, y señaló que la información podría ampliarse a medida que avancen las diligencias.
Los agentes llegaron al lugar después de recibir avisos de habitantes de la zona sobre el ataque. Al arribar, localizaron los cuerpos e iniciaron el procedimiento para asegurar la escena del crimen.
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Las primeras líneas de investigación apuntan a un posible vínculo con personas presuntamente relacionadas con el robo de ganado, un delito que afecta a comunidades rurales del departamento de Yoro. Las autoridades aún no confirmaron esa hipótesis como móvil definitivo.
Primeras hipótesis
El portavoz de la Policía Nacional, Edgardo Barahona, informó que equipos de la Unidad Departamental de Prevención de Yoro fueron enviados a la escena para realizar las primeras diligencias y recopilar pruebas que permitan esclarecer lo sucedido.
Según explicó el funcionario, ambos fallecidos murieron a causa de las heridas ocasionadas durante el ataque, mientras especialistas en investigación criminal trabajan en la recolección de indicios para identificar a los responsables.
Durante la inspección en el lugar, las autoridades encontraron dos motocicletas en las que presuntamente se movilizaban las víctimas antes del ataque.
Los vehículos fueron asegurados y serán sometidos a peritajes técnicos por la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) para establecer su procedencia y determinar si tienen reporte de robo o relación con otros hechos delictivos.
La revisión de las motocicletas forma parte del proceso de reconstrucción de los hechos y podría aportar elementos para conocer los movimientos de las víctimas antes de ser atacadas.
Los agentes también recopilan testimonios de residentes de las comunidades cercanas, que podrían ayudar a establecer cómo ocurrieron los hechos y cuántas personas participaron en el ataque.La Policía Nacional investiga si el ataque armado en Yoro tuvo vínculo con el robo de ganado, aunque aún no confirmó ese móvil.
La identificación de las víctimas
Aunque de forma preliminar se estima que las víctimas tenían entre 20 y 25 años, las autoridades indicaron que el informe oficial de Medicina Forense permitirá confirmar plenamente sus identidades.
Los especialistas realizarán los procedimientos médico-legales antes de entregar los cuerpos a sus familiares, mientras los investigadores verifican sus antecedentes y actividades recientes para fortalecer las líneas de investigación.
Las autoridades también buscan establecer si los fallecidos mantenían algún vínculo entre sí o si existían antecedentes que puedan contribuir al esclarecimiento del caso.
Mientras la Policía mantiene confirmados dos fallecimientos, habitantes de la zona y medios locales sostienen que el ataque habría dejado una tercera víctima mortal.
De acuerdo con esos reportes, los fallecidos corresponderían a personas identificadas como Melvin Sánchez, Jaison Alcántara y un tercer hombre conocido únicamente con el nombre de Santos.
Hasta el momento, esa información no fue confirmada oficialmente por las autoridades, que continúan con inspecciones y entrevistas como parte del proceso investigativo.
La diferencia entre los datos oficiales y los testimonios de los pobladores mantiene abierta la posibilidad de que el número de víctimas sea actualizado una vez que concluyan las verificaciones policiales y forenses.
Investigan robo de ganado
El posible vínculo del caso con el robo de ganado vuelve a poner en foco una problemática que durante los últimos años generó preocupación entre productores y habitantes de distintas zonas rurales del país.
Lo que representa una de las principales amenazas para pequeños y medianos ganaderos, que con frecuencia denuncian pérdidas económicas derivadas del robo de reses y otros animales de producción.
En varios departamentos del país, incluidos Yoro, Olancho, Santa Bárbara y Colón, las autoridades desarrollaron operativos especiales para combatir este delito por su impacto sobre la economía de las comunidades rurales.Edgardo Barahona informó que la Unidad Departamental de Prevención de Yoro realizó diligencias y recopiló pruebas en la escena del crimen.
En algunos casos, las investigaciones revelaron la participación de estructuras dedicadas al robo, traslado y comercialización ilegal de ganado, lo que obligó a reforzar controles y vigilancia en áreas de producción pecuaria.
Peritos de la DPI continúan recopilando evidencia balística, inspeccionando la escena del crimen y entrevistando a posibles testigos, mientras Medicina Forense realiza los exámenes correspondientes.
Las autoridades también buscan determinar si existen cámaras de vigilancia en sectores cercanos o cualquier otro elemento que permita reconstruir los hechos ocurridos durante la madrugada.




