Santo Domingo. – Dormir mal no solo provoca cansancio durante el día. Especialistas en medicina del sueño alertan que trastornos como la apnea obstructiva del sueño pueden aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, metabólicas y neurológicas si no son diagnosticados y tratados a tiempo.
Los expertos explican que la respiración desempeña un papel fundamental durante el descanso y que las alteraciones respiratorias nocturnas pueden tener importantes consecuencias para la salud.
Entre los trastornos más frecuentes figura la apnea obstructiva del sueño, una condición caracterizada por pausas repetidas en la respiración mientras la persona duerme debido al colapso parcial o total de las vías respiratorias.
Según especialistas, cada episodio provoca una disminución temporal de los niveles de oxígeno y múltiples interrupciones del sueño, muchas veces imperceptibles para el paciente, pero con efectos acumulativos sobre el organismo.
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Los expertos señalan que esta condición mantiene al cuerpo en un estado constante de estrés fisiológico, favoreciendo la aparición de hipertensión arterial, arritmias cardíacas, enfermedades coronarias, insuficiencia cardíaca y accidentes cerebrovasculares.
Asimismo, estudios médicos han demostrado una estrecha relación entre la apnea del sueño y trastornos metabólicos como la resistencia a la insulina, la diabetes tipo 2 y la obesidad, condiciones que pueden agravarse mutuamente.
Los especialistas destacan que muchas personas conviven durante años con síntomas sin sospechar que padecen un trastorno del sueño. Entre las principales señales de alerta figuran los ronquidos frecuentes, pausas respiratorias observadas por familiares, sensación de asfixia durante la noche, despertares constantes, dolores de cabeza matutinos y somnolencia excesiva durante el día.
Muchas veces los pacientes consideran normal sentirse cansados o con sueño permanente, cuando en realidad se trata de una condición médica que puede ser diagnosticada y tratada.
Los expertos indican que la consulta de medicina del sueño permite identificar las causas del problema mediante una evaluación clínica detallada y, cuando es necesario, estudios especializados que monitorean la respiración, los niveles de oxígeno y la actividad cerebral durante el descanso.
En los casos de apnea obstructiva del sueño, uno de los tratamientos más utilizados es la terapia de presión positiva continua en la vía aérea (CPAP), un método que ayuda a mantener abiertas las vías respiratorias durante la noche y mejora significativamente la calidad del sueño.
Los profesionales de la salud recomiendan además adoptar hábitos que favorezcan un descanso adecuado, como mantener horarios regulares para dormir, evitar el uso de dispositivos electrónicos antes de acostarse, reducir el consumo de cafeína en horas de la tarde y procurar ambientes tranquilos y cómodos para dormir.
Sin embargo, advierten que cuando los síntomas persisten o afectan la calidad de vida, es fundamental buscar atención médica especializada, ya que un diagnóstico temprano puede prevenir complicaciones y mejorar significativamente la salud y el bienestar de los pacientes.
Los especialistas coinciden en que dormir bien debe considerarse una necesidad básica para mantener una buena salud y no un privilegio ocasional, por lo que llaman a la población a prestar atención a las señales que podrían indicar la presencia de un trastorno del sueño.