SANTO DOMINGO. – En una reciente intervención en el programa "Esto No es Radio Show", la reconocida abogada experta en migración, Yudith Féliz, abordó uno de los temas más sensibles y recurrentes para la comunidad latina: cómo lograr que las madres obtengan con éxito una visa de paseo hacia los Estados Unidos.
Féliz destacó que, aunque es una costumbre arraigada que los hijos deseen retribuir a sus padres con un viaje, el proceso requiere una estrategia técnica y honesta para evitar las frecuentes denegaciones.
La solvencia del hijo: el motor del proceso
Uno de los puntos centrales discutidos fue la dependencia económica. Según la experta, cuando una madre no posee bienes o fondos propios, la responsabilidad recae totalmente en el perfil financiero del hijo patrocinador.
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"Si ahora mamá tiene 50, 55 años y depende totalmente de los hijos, hay que demostrar la solvencia económica de ese hijo", explicó Féliz. Asimismo, recomendó que el hijo que asuma los gastos preferiblemente ya posea visa y haya demostrado un buen uso de la misma.
Sin embargo, advirtió sobre un error crítico: los antecedentes del patrocinador. La abogada relató casos donde visas fueron denegadas porque el hijo ocultó problemas legales antiguos, como un cheque protestado hace 20 años.
"La gente piensa que solo es lo penal... y como han pasado tantos años, piensa que eso se borra del sistema y no es así", enfatizó, sugiriendo siempre la transparencia total.
"Ampliar sin abundar": la técnica de la entrevista
Para Féliz, el éxito frente al cónsul radica en la forma de comunicarse. La experta acuñó la frase "ampliar las respuestas sin abundar" como la regla de oro para las madres.
En lugar de dar respuestas genéricas como "voy de paseo", la abogada sugiere humanizar el motivo del viaje con deseos específicos:
"Mire, yo lo que quiero es ir a Nueva York porque yo no me quiero morir ciega".
El deseo de conocer la nieve o visitar un restaurante específico como Red Lobster para comer langostas, fue otra de las recomendaciones que hizo Feliz. Esta técnica permite que el cónsul conecte con una intención genuina de viaje, diferenciándola de un intento de emigración ilegal.
Cambios en las políticas actuales
La abogada aprovechó para alertar sobre cambios recientes en los protocolos de la Embajada de los Estados Unidos. Anteriormente, los solicitantes mayores de 80 años recibían la visa de forma casi automática; no obstante, Féliz aclaró que eso terminó: "Ahora tengas 80, 90, 100 años, tienes que ir a entrevista consular como si fuera la primera vez".
De igual forma, recordó que el plazo para renovar visas vencidas de manera automática se redujo drásticamente de cuatro años a solo un año después de su vencimiento.
Madres de crianza y lazos afectivos
Finalmente, Féliz tocó el tema de las madres de crianza, quienes tienen el mismo derecho a solicitar, siempre que se pueda probar el vínculo afectivo con una "cronología de fotos de por lo menos 15 años".
Para aquellas madres que han sido rechazadas anteriormente, la recomendación es clara: enfatizar que tienen motivos para regresar, como un hijo o un negocio en su país de origen. Como ejemplo de respuesta ante la sospecha de que la madre se quedará en EE. UU., sugirió decir: "Mire, a mí no me interesa vivir allá porque si no ya mis hijos me hubiesen pedido, pero sí me interesa ir a ver".








