Nairobi.- Dos de los enfermos por un posible brote de hantavirus detectado en un crucero que partió de Argentina y que está frente a las costas de Cabo Verde, se encuentran retenidos en el barco- en el que ya se han registrado tres muertes- ante la negativa de las autoridades caboverdianas a permitir su desembarco, según ha informado la empresa que opera el navío.
«Durante este viaje, tres pasajeros han fallecido. Además, otro se encuentra ingresado en cuidados intensivos en Johannesburgo (norte de Sudáfrica) y dos miembros de la tripulación requieren atención médica urgente», informó anoche la empresa neerlandesa Oceanwide Expeditions.
Sin embargo, a las 21.00 GMT del domingo «las autoridades caboverdianas no han autorizado el desembarco de los pasajeros que requieren atención médica ni la realización de pruebas diagnósticas» y, después de visitar el navío para evaluar su estado, «aún no han tomado una decisión sobre su traslado a un centro médico» , lamentó la compañía.
Solo un caso confirmado
La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó este domingo en un comunicado que al menos seis personas se vieron afectadas por el posible brote de hantavirus -tres muertos y tres enfermos-, si bien solo en uno de los casos -el paciente internado en Johannesburgo- se ha confirmado por laboratorio la presencia del virus.
El Departamento de Salud de Sudáfrica y fuentes cercanas al caso han confirmado a diversos medios que la primera muerte, de un hombre, se produjo en la isla de Santa Helena (territorio británico en el sur del Atlántico), donde se quedó el cuerpo.
La segunda víctima mortal, su mujer, se produjo en Johannesburgo, de donde era natural, y donde trató trataba de tomar un vuelo de vuelta a Países Bajos.
Finalmente, la tercera muerte tuvo lugar en el propio buque, donde permanece el cuerpo del fallecido.
Repatriación de dos enfermos y un muerto
Según Oceanwide Expeditions, las autoridades neerlandesas «han acordado liderar la organización conjunta de la repatriación de los dos individuos con síntomas» .
El cuerpo del fallecido «también se incluirá en la repatriación, junto con un acompañante cercano», que no presenta síntomas. La repatriación, sin embargo, depende de la autorización de las autoridades del país africano.
«La prioridad de Oceanwide Expeditions es garantizar que los dos individuos con síntomas a bordo reciben atención médica adecuada y urgente», así como proteger «la salud y la seguridad de todos los pasajeros y la tripulación» del buque, aseveró la empresa.
Por su parte, la OMS señaló que se están llevando a cabo investigaciones epidemiológicas, nuevos análisis de laboratorio y secuenciación del virus para determinar el alcance del brote, mientras los pasajeros y la tripulación reciben atención médica y seguimiento.
El director de la Oficina Regional para Europa de la OMS, Henri Kluge, ha asegurado que «el riesgo para la población en general sigue siendo bajo. No hay motivo de alarma ni necesidad de imponer restricciones de viaje»
Una enfermedad transmitida por roedores
El barco se llama MV Hondius, es el primer buque del mundo registrado con la Clase Polar 6 y puede transportar a 170 pasajeros, además de 57 tripulantes, trece guías y un doctor, según Oceanwides.
El buque turístico, utilizado para viajes de exploración en el Ártico y en la Antártida, partió el pasado 20 de marzo desde la terminal portuaria de Ushuaia, la ciudad más austral de Argentina.
El hantavirus es una enfermedad que suele transmitirse por contacto con orina o excrementos de roedores infectados, aunque en casos poco frecuentes puede propagarse entre personas y derivar en enfermedades respiratorias graves.







