Óscar Arnulfo Romero y Galdámez (Ciudad Barrios, El Salvador, 15 de agosto de 1917 – San Salvador, 24 de marzo de 1980) fue un arzobispo, líder religioso y defensor de los derechos humanos en El Salvador, conocido por su compromiso con los pobres y su firme denuncia contra la violencia y la injusticia social. En 2018 fue canonizado por el Papa Francisco y es reconocido hoy como San Óscar Romero, mártir de la Iglesia católica y símbolo de la lucha por la paz y la justicia.
Inicios y formación de Óscar Arnulfo Romero
Óscar Romero nació en una familia humilde en el oriente de El Salvador. Ingresó al seminario menor a temprana edad y fue ordenado sacerdote en 1942, tras completar sus estudios en Roma. Regresó a El Salvador donde sirvió como párroco, rector del seminario y posteriormente como obispo auxiliar de San Salvador.
Arzobispo de San Salvador y compromiso social
En 1977, Romero fue nombrado arzobispo metropolitano de San Salvador, en medio de una creciente crisis política y social. Aunque en un inicio era considerado conservador, el asesinato de su amigo cercano, el padre Rutilio Grande, marcó un punto de inflexión en su vida. A partir de entonces, Romero se convirtió en una voz firme contra la represión, los abusos del poder y la exclusión social.
Desde el púlpito de la Catedral Metropolitana, a través de sus homilías semanales transmitidas por radio, denunció las violaciones a los derechos humanos, la pobreza extrema y la violencia ejercida por el Estado salvadoreño y los escuadrones de la muerte. Su voz se convirtió en un símbolo de esperanza para los sectores más vulnerables del país.
Asesinato y legado
El 24 de marzo de 1980, mientras oficiaba una misa en la capilla del Hospital Divina Providencia, Romero fue asesinado por un francotirador, en un crimen que conmocionó al mundo entero. Su muerte ocurrió un día después de haber hecho un llamado público a los soldados salvadoreños para que detuvieran la represión contra el pueblo.
El asesinato de Óscar Romero marcó el inicio de una de las etapas más sangrientas de la guerra civil salvadoreña (1980–1992). Desde entonces, su figura ha sido reconocida como símbolo internacional de resistencia pacífica, justicia social y compromiso cristiano.
Canonización y reconocimiento mundial
Romero fue beatificado el 23 de mayo de 2015 en San Salvador y canonizado el 14 de octubre de 2018 en el Vaticano por el Papa Francisco. Hoy, San Óscar Romero es recordado cada 24 de marzo como un mártir de la fe y la justicia. Su legado es celebrado no solo por la Iglesia católica, sino por organizaciones sociales y defensores de los derechos humanos en todo el mundo.
Frases célebres de Óscar Romero
- “La misión de la Iglesia es identificarse con los pobres.”
- “Si me matan, resucitaré en el pueblo salvadoreño.”
- “La violencia no la queremos ni de la derecha ni de la izquierda.”